La migración irregular en España se acelera a pesar de los esfuerzos de reforma en curso « Euro Weekly News

Más del 90 por ciento de las personas que viven en situación irregular provienen de países latinoamericanos. Crédito de la foto: Sean Aidan Calderbank/Shutterstock

El número de inmigrantes que viven en España sin un estatus administrativo regular ha aumentado considerablemente en los últimos ocho años, según una estimación demográfica reciente realizada por un instituto español de investigaciones económicas y sociales. El análisis indica que la población migrante irregular aumentó de aproximadamente 107.000 personas en 2017 a alrededor de 840.000 el 1 de enero de 2025, lo que marca uno de los cambios más significativos en el panorama migratorio de España en las últimas décadas.

El aumento representa un aumento de casi ocho veces durante el período, lo que subraya los desafíos estructurales en el sistema de inmigración de España. Si bien España no mantiene un registro oficial de personas sin estatus legal, la estimación se considera ampliamente como uno de los intentos más detallados de medir la magnitud de la irregularidad administrativa utilizando datos administrativos y de población existentes.

Estimación de residencia irregular

Debido a que las personas sin estatus legal no están registradas en una única base de datos, la estimación se realizó de manera indirecta. Los investigadores combinaron cifras oficiales de población con registros administrativos que cubren a ciudadanos extranjeros que poseen permisos de residencia válidos, están renovando documentación o tienen solicitudes activas de asilo o protección. El número de personas en situación irregular se obtuvo restando del total de población extranjera empadronada en España a las personas con situación jurídica reconocida o en trámite.

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Los autores subrayan que la cifra debe entenderse como una aproximación y no como un recuento exacto. Su valor principal reside en ilustrar las tendencias a largo plazo y la creciente escala de residencia irregular, en lugar de proporcionar un censo preciso en un momento dado.

Una proporción creciente de residentes fuera de la UE

A principios de 2025, se estimaba que las personas que vivían en situación de irregularidad administrativa representaban aproximadamente el 17 por ciento de la población extranjera española no perteneciente a la UE. En 2017, esa proporción era de poco más del 4 por ciento, lo que pone de relieve cómo la residencia irregular se ha expandido tanto en números absolutos como como porcentaje de la población migrante.

El aumento se ha producido junto con flujos migratorios sostenidos y largos procesos administrativos para obtener o renovar permisos de residencia. Muchos inmigrantes ingresan a España legalmente con visas de corta duración y luego caen en la irregularidad cuando los permisos expiran y los caminos hacia la regularización resultan lentos o de difícil acceso.

Predominio de inmigrantes latinoamericanos

La estimación también revela un claro patrón regional. Más del 90 por ciento de las personas que viven en situación irregular son de países latinoamericanos, lo que refleja los fuertes vínculos lingüísticos, culturales e históricos de España con la región. Los nacionales de Colombia, Perú y Honduras se encuentran entre los grupos más numerosos representados.

Este perfil contrasta con la percepción pública común de que la migración irregular está principalmente relacionada con llegadas de África o Asia. Si bien los inmigrantes de esas regiones están presentes, representan una proporción significativamente menor de la población irregular que los nacionales latinoamericanos.

La reforma migratoria y sus límites

La estimación se compiló antes de la implementación completa de una importante reforma de las regulaciones de inmigración de España que entró en vigor en mayo de 2025. La reforma tiene como objetivo ampliar y simplificar el acceso a la residencia legal a través de mecanismos revisados ​​de arraigo, que permiten a los inmigrantes regularizar su estatus en función del empleo, la formación, la integración social o los vínculos familiares.

Las autoridades españolas han afirmado que la reforma podría conducir a la regularización de varios cientos de miles de personas en los próximos años. Sin embargo, los analistas advierten que las medidas de regularización por sí solas pueden no reducir sustancialmente la residencia irregular si continúan los flujos migratorios y persisten los retrasos administrativos. España ha experimentado anteriormente ciclos en los que los grandes esfuerzos de regularización fueron seguidos por un renovado crecimiento de la situación irregular.

Demanda laboral y presiones demográficas

El crecimiento de la residencia irregular está estrechamente vinculado al mercado laboral y a factores demográficos. España se enfrenta a una continua escasez de mano de obra en sectores como la agricultura, la hostelería, la construcción, el trabajo doméstico y los servicios de cuidados. Los migrantes, incluidos los que no tienen un estatus formal, desempeñan un papel importante a la hora de satisfacer esta demanda, a menudo en empleos precarios o informales.

Al mismo tiempo, el envejecimiento de la población española y la baja tasa de natalidad han aumentado la dependencia de trabajadores extranjeros para sostener la actividad económica. Los analistas sostienen que la coexistencia de demanda laboral y procesos administrativos restrictivos o lentos crea incentivos estructurales para el empleo irregular y períodos prolongados sin estatus legal.

Un desafío político continuo

El fuerte aumento de la residencia irregular ha intensificado el debate sobre la estrategia migratoria de España. Los críticos argumentan que la magnitud del aumento refleja una planificación y una capacidad administrativa inadecuadas, lo que deja a un gran número de personas en un limbo legal prolongado. Otros sostienen que la irregularidad es en gran medida una condición administrativa más que un marcador de exclusión social, y señalan que muchos individuos afectados ya están integrados en la sociedad española.

Si bien la estimación no representa un recuento definitivo, proporciona una indicación clara de cómo ha evolucionado la residencia irregular desde 2017. A medida que España implementa nuevas reglas de inmigración y continúa dependiendo de la mano de obra migrante, la efectividad de las reformas recientes para revertir esta tendencia sigue siendo una pregunta abierta.